Así que hay muchas más horas de espera que de glamour, más
discreción que esas gabardinas cruzadas de Marlowe o Spade y más formación y
trabajo que romanticismo. Ser detective privado es una profesión como otra
cualquiera, requiere de vocación (como todas) y también de una formación.
El sector de los Detectives Privados en España está en constante evolución
Muchos llegan desde otros campos profesionales en los que ya habían demostrado
su olfato a la hora de investigar y, otros, se han subido al carro movidos por
la necesidad de sumar un empleo, pero es un oficio como los demás. Una profesión que tiene sus demandas,
sus ciclos y también su problemas con las normas que la regulan.
Empecemos por ahí, por los
problemas, ya que ahora mismo muchos de ellos giran entorno a la futura
normativa. "El sector de los Detectives Privados en
España está en constante evolución. Actualmente estamos pendientes de la
salida
del Reglamento de Seguridad Privada y de como afectará la redacción
final de
este Reglamento a la profesión. Independientemente de este hecho el
sector está
encontrando nuevas vías de trabajo relacionadas con los sectores
tecnológicos.
La perspectiva de futuro es buena ya que somos un sector en constante
formación
profesional y con entrada constante de nuevos profesionales", recalca
Vicente.
Aunque es una profesión
estrictamente reglada, no sólo no es obligatorio colegiarse, sino que no
todas las Comunidades Autónomas tienen Colegio de Detectives
Contactamos también con una detective independiente, que
no trabaja para ninguna agencia, y que quiere figurar como Elisa, porque
prefiere mantener ahora mismo el anonimato. Ella es un poco más negativa. "La
situación del sector objetivamente no es mala aunque, como en todos los
sectores, has de destacar para posicionarte. (...) En cuanto a condiciones
laborales las típicas de los autónomos. Lo que sí me gustaría es que nos
incorporaran como una profesión al servicio de la sociedad, es decir, por
ejemplo Seguridad Social, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, entre
otros, aunque estoy convencida de que algún día llegaremos, pero no creo que
viva para verlo. Económicamente, se puede vivir de la profesión. Dar una tarifa
mínima es complicado ya que cada caso puede derivar en mil imprevistos, pero se
suele dar con la advertencia de que podrían incrementarse las tarifas
iniciales".
Hablé también al respecto con Carmen Serrano, que, según su opinión: "Aunque es una profesión estrictamente reglada, no
sólo no es obligatorio colegiarse, sino que no todas las Comunidades Autónomas
tienen Colegio de Detectives. Sin ir más lejos, la Comunidad de Madrid no lo
tiene. Esto tiene como consecuencia la falta de consenso en muchos aspectos
como, por ejemplo, el cómo actuar basándose en la experiencia y la jurisprudencia.
Un detective que empieza, tendrá muchas dificultades a la hora de decidir dónde
puede grabar con una cámara o no, porque eso no te lo enseñan en la Facultad, y
dependen de las sentencias que vaya habiendo en torno a ello. La mejor manera
de resolver las dudas es mediante un Colegio al que le van llegando todas las
consultas, y consensuando con todos los detectives, abogados, magistrados y
sentencias, va dando las claves de actuación".
¿CÓMO SE EMPIEZA A SER DETECTIVE PRIVADO?
"En mi caso empecé trabajando en una Agencia de mi ciudad, colaborando con el detective titular de la misma y aprendiendo la profesión desde abajo", dice Vicente.En el caso de Carmen, lo cosa viene por el lado de los emprendedores. "Los socios de la Agencia procedemos de campos muy diferentes como son la Ingeniería, el Periodismo y la Comunicación. A principios de los años 90 ya nos dedicábamos a la investigación por separado, pero de forma diferente, ya que unos estaban más dedicados a la Inteligencia Empresarial y Económica, y otros al Periodismo de Investigación. Es a finales de la década cuando nos reunimos y decidimos poner en marcha la Agencia de Investigación, que ve la luz al comienzo del siglo XXI. Los comienzos fueron duros, como toda empresa nueva, pero decidimos especializarnos en empresa y tecnología con una profunda formación, para dirigirnos a casos que fueran especialmente complicados, que son los que más nos gusta resolver. En el fondo se trata de ayudar a la gente y a las empresas a resolver sus problemas, y eso nos gusta".
"Por supuesto que es una profesión con futuro. Somos los profesionales que podemos obtener la prueba que muchas personas, empresas, profesionales, etc. precisan para sus procesos judiciales, para salir de dudas en diferentes etapas de la vida e incluso para zanjar asuntos tanto del pasado como del presente", dice Vicente. Entonces, ¿qué le piden los clientes en la actualidad a los investigadores?

Lloyd Nnolan como Martin Kane. Imagen vía Wikimedia Commons
El 'TOP 3' DE LAS INVESTIGACIONES
Preguntando a los detectives
confirmamos que los temas relacionados con empresas son los que más se demandan.
Otro dato más que confirma que el romanticismo es un cliché de las novelas
'pulp' y de las películas del Hollwyood clásico que hay que mandar ya al
olvido.
"Abundan las investigaciones mercantiles sobre acuerdos, contratos y
las competencias desleales aunque ahora se está notando que el tema de las
falsificaciones y la patente industrial está cobrando una cifra significativa.
Por otro lado, los aspectos internacionales de las empresas que requieren un
partner de confianza para sus inversiones en el extranjero son muy demandado.
Otro
tipo de investigación que también nos contratan es la de los robos en los
almacenes de la empresa o incluso en camiones de transporte de mercancía".
Esto, según Carmen.
En
estos momentos la profesión está enfocada al fraude. En cuanto a temas
que sorprendentemente continúan demandándose, aunque en menor medida,
son los casos de infidelidades
Vicente nos aporta el campo de trabajo dónde más demanda tiene sus agencia:
"Trabajamos para mutuas de seguros, controlando si las secuelas de un accidente
son las reales o si un trabajador de baja laboral está realmente mal.
Investigamos para empresas comprobando situaciones de competencia desleal, de trabajadores
infieles, hurtos internos o investigando fraudes. Para los particulares
investigamos situaciones de infidelidad, desapariciones, custodia de menores e
incluso situaciones de ludopatía de alguno de los cónyuges. Para abogados
trabajamos en situaciones de subarriendos ilegales, informes para divorcios
contenciosos e incluso localización de personas o bienes para embargos por
impagos de cantidades".
"En estos momentos la profesión está enfocada al fraude.
En cuanto a temas que sorprendentemente continúan demandándose, aunque en menor
medida, son los casos de infidelidades", interviene Elisa. En la misma línea se
pronuncia Vicente: "No se puede decir que haya casos que hayan pasado de moda.
Sí que es cierto que en mi caso los asuntos de verificación de situaciones de
infidelidad han pasado a un segundo plano, así como los relacionados con
arrendamientos urbanos".
Mientras que Carmen suma el tema de la caída de los
'mystery shopping' es
decir, la forma en que las empresas evalúan de una manera privada la calidad
del servicio que prestan, poniendo a prueba el rendimiento de sus empleados. "
El
llamado 'mystery shopping' ya no es tan demandado. Aunque no ha pasado de moda,
pero la crisis ha incidido en que las empresas dediquen más recursos internos a
este servicio que a la investigación privada.
También el tema
de parejas es algo que ha quedado estancado pues la crisis ha incidido en los
temas matrimoniales. Pero por el contrario han aumentado las investigaciones
para cambios de medidas".
¿SE PUEDE UNO FORRAR INVESTIGANDO A DESCONOCIDOS?...
El mercado de los detectives tampoco es
un sector muy regulado, desde el punto de vista de la pasta, es decir, de lo
que se cobra, ni tampoco en cuanto a los horarios. Eso lo teníamos bastante
claro y en eso sí se parecen a los de las novelas.
"Las tarifas de los
detectives privados son libres por lo que cada detective tiene sus propios honorarios
que aplica, normalmente, en relación al tipo de caso a realizar, los medios a
emplear y los gastos derivados de su investigación. Estas tarifas suelen tener
relación directa con el número de horas que el detective tiene que emplear por
lo que se suele aplicar un coste por hora de servicio realizado que varía
dependiendo del profesional", explica Vicente, nuestro contacto en Zaragoza.
Mientras que Carmen, de Madrid, va en la misma línea: "Se gana la vida si eres
bueno, disciplinado, tienes recursos y cuentas con gente motivada y
colaboradora. No se gana uno la vida si lo que quieres es trabajar lo justo, es
decir, hacer las horas precisas y un mal informe o pruebas no conseguidas. Dar
una tarifa mínima no es complicado, el problema es dar una tarifa máxima. Eso
sería un engaño".
... Y, ¿UNO SE IMPLICA EMOCIONALMENTE CON SUS CLIENTES?
No sabemos si en esta posición es mejor mantener las
distancias, para no sentirse tan parte del asunto a tratar o aplicar cierta
ironía, como hacía, por ejemplo, el mítico detective privado Carvalho, de
Vázquez Montalbán. "Es imposible no sentirse implicado en alguna ocasión con el
asunto que se trata. Normalmente esto puede pasar cuando los asuntos a tratar
tienen que ver con la parte más humana de las investigaciones. En mi caso los
temas de menores y de desaparecidos suelen ser de los que no dejas en el
despacho después de la jornada laboral. En el resto de asuntos es conveniente,
para la objetividad que debemos imponer en nuestro trabajo, ser meros
observadores de lo investigado y mantenerse en un discreto segundo plano",
asegura Vicente.
Mientras, Elisa se muestra más cercana a otra corriente de
opinión: "Con el paso del tiempo te haces fría, poco empática, implicarte
emocionalmente impediría que realizaras bien tu trabajo".
Y para Carmen, la implicación deriva
del grado de complejidad del asunto. Ella se encuentra especialmente feliz de
haber sacado a una menor de una red de prostitución: "A veces sí que hay una
implicación personal y emocional, según el caso. Eso influye en que hacemos más
horas de las contratadas, dedicamos más tiempo, más recursos y más esfuerzo
ante las dificultades, somos más creativos por tratar de obtener las pruebas o
por resolver el caso y eso redunda en que a veces te llevas a casa la
investigación, pero es que algunas son necesarias. Sin dar detalles de la
investigación, el caso que nos dio mayor satisfacción fue uno que sacamos a una
cría de una red de prostitución; no hay palabras para describir la emoción que
se siente al poder hacer eso. Impresionante. De verdad".
La Ley de Seguridad Privada 5/2014 está
en vigor, pero el nuevo reglamento está por venir y actualizar el actualmente
vigente de 1994. Y en el sector andan algo calientes con el asunto: "Se debería
entender mejor la profesión y realidad del detective privado desde el
Ministerio del Interior, verlo como una oportunidad para acabar con el
intrusismo profesional, regular el acceso a determinados datos, ser conscientes
de la realidad de la profesión y hacer de ello una oportunidad de empleo para
jóvenes y adultos, sin embargo, parece que el reglamento que está por salir va
en dirección contraria y no solo va a ahogar a muchos sino que va a conseguir
que por esa misma causa (...). Es decir, desde nuestro punto de vista, ahogar al
sector financieramente y exigir lo que ya se apunta, no va a conseguir mejorar
el sector sino favorecer que algunos dejen de emitir facturas, cobrar en "B",
no pagar la seguridad social, no declarar las investigaciones para evitar las
inspecciones en el libro de registro, etc", pide Carmen.
Además quieren que regule el
intrusismo, la compentencia desleal. Es decir, ven la posibilidad de mejorar
una profesión que, como hemos comprobado, ha perdido del romanticismo, en favor
de la profesionalidad, aunque algunos quieran seguir mirando para otra parte. www.eurodetectivesprivadosmadrid.com
www.eurodetectives.vpweb.es